Los efectos de la Nutricosmética

¿Por qué envejecemos?

El envejecimiento es el resultado de una serie de cambios físicos que se van dando a lo largo de nuestra vida y que nos conducen a una pérdida progresiva de nuestras funciones fisiológicas y morfológicas como consecuencia del paso de los años. Esto supone una disminución de la capacidad de adaptación y respuesta de nuestro cuerpo a los agentes nocivos, lo que provoca un deterioro de nuestra salud y de nuestra sensación de bienestar, además de aumentar el riego de sufrir enfermedades.

A grandes rasgos podríamos definir el envejecimiento como la evolución que experimenta el ser humano durante su vida, desde su concepción y nacimiento hasta su fallecimiento. Este desarrollo se divide en siete etapas:

  • Etapa prenatal (desde la concepción hasta el nacimiento)
  • Etapa de la Infancia (desde el nacimiento a los 6 años)
  • Etapa de la Niñez (desde los 6 años a los 12)
  • Etapa de la Adolescencia (de los 12 a los 20 años)
  • Etapa de Juventud (de los 20 a los 35)
  • Etapa Adulta (de los 35 a los 65)
  • Etapa de Vejez (de los 65 años en adelante)

La duración de cada una de estas etapas es aproximada y puede variar según la persona debido a factores fisiológicos o sociales. Está demostrado que en países en vías de desarrollo en los que no están cubiertas las necesidades básicas como la alimentación o el descanso, la esperanza de vida es mucho menor que en otros lugares que pertenecen al llamado primer mundo. La calidad de vida afecta y mucho a nuestra piel, por eso una persona de 40 años en un país azotado por la hambruna se asemeja a un anciano de 90 años en un país rico económicamente.

Al margen de estos factores fisiológicos y sociales, son determinantes nuestros genes, una herencia familiar que estipula nuestro fototipo de piel y que afectará al ritmo de envejecimiento de la epidermis al margen de los factores externos. Existen un total de seis fototipos:

  • Fototipo I: Piel muy blanca, ojos claros y muchas pecas
  • Fototipo II: Piel blanca y ojos normalmente claros
  • Fototipo III: Piel clara, ojos normalmente claros y cabello rubio o castaño
  • Fototipo IV: Piel morena, ojos y cabello oscuro
  • Fototipo V: Piel muy morena, ojos oscuros y cabello negro
  • Fototipo VI: Piel, ojos y cabello totalmente negros

Los fototipos de piel más claros envejecen con más facilidad (aparecen antes las primeras arrugas) ya que la epidermis es mucho más sensible al sol y a los factores externos. Por el contrario, las pieles negras son más fuertes y toleran mejor el paso de los años.

¿Se puede luchar contra el envejecimiento? Sí, ya que nuestro cuerpo dispone de armas muy eficaces para controlarlo: sustancias naturales que producen nuestras células, antioxidantes endógenos (que absorben y neutralizan los contraproducentes radicales libres), enzimas celulares que con la edad van perdiendo su actividad dejándonos sometidos a un proceso de desgaste, los antioxidantes (que se ingieren con la alimentación) y los Nutricosméticos: extractos concentrados de alimentos que ayudan a prevenir e incluso a contrarrestar los radicales libres).

 

La Nutricosmética, tu gran aliado contra el envejecimiento

La Nutricosmética es la intersección entre la alimentación y el cuidado personal y parte de la premisa de que la principal clave para la belleza es tener un cuerpo sano. Es muy difícil conseguir y mantener el equilibrio de todos los nutrientes necesarios durante el día a día a través de una alimentación convencional, por eso es fundamental el consumo de productos Nutricosméticos. Con su ayuda conseguiremos frenar el envejecimiento y evitar otro tipo de problemáticas muy comunes como la celulitis, la retención de líquidos, las manchas solares o la deshidratación de la piel.

Para que la Nutricosmética sea totalmente efectiva se recomienda empezar a utilizar este tipo de productos a partir de los 30 años. A los tres meses de haber comenzado el tratamiento sus efectos comienzan a ser visibles y a los 6 meses se manifiestan de forma clara. El envejecimiento y el deterioro físico es algo inherente al cuerpo humano pero con los tratamientos adecuados pueden compensarse sus efectos negativos.

Precisamente con la aplicación conjunta de un nutricosmético y de un cosmético externo – lo que se conoce como twincosmética- se consigue la máxima eficacia y la potenciación de los efectos de ambos. Otra de las ventajas del tratamiento combinado con productos complementarios es su efecto inmediato. Mientras que el cosmético externo aporta sus efectos inmediatos desde el primer día, el nutricosmético produce un efecto paulatino, persistente y duradero.